México en pie: Ser historia en tiempo presente

15 de mayo de 2016

 


El 31 de marzo de 2016 algo muy profundo se fue gestando en el calendario de los agravios y las luchas. En Paris, primero y luego poco a poco en muchas plazas de Francia, de Europa, de Canadá, Estados Unidos, Colombia y más tarde en México, fue tomando formas y contornos la #NocheenPie, que se inscribe en el ciclo de revueltas que han venido estallando desde 2010 de norte a sur, de oriente a occidente, como evidencias del malestar expandido por un modelo socioeconómico y político que no ha hecho más que enriquecer a unos pocos y empobrecer a una gran mayoría; que ha mostrado su rostro autoritario y punitivo contra los más vulnerables; que alardea de impunidad pese a que son evidentes la corrupción y la violación sistemática de los derechos humanos.
El 66 de marzo, siempre de acuerdo al calendario que nos propuso Nuit Debout, cuando la conversación global en torno a la importancia de sumar acciones en torno a la noche en pie, yo tuiteaba: 



Y es que me parecía y me sigue pareciendo que las violencias que azotan al país, nos ahogan las palabras y nos achican el cuerpo; pasiones tristes, las llamaría Spinoza, esas que minan nuestra potencia de actuar. No es que no haya grupos, personas, acciones que en México se ocupen diariamente de los desaparecidos, de nombrar a los muertos, a las mujeres asesinadas en esta barbarie que nos habita; por el contrario, hay muchos colectivos, por ejemplo @LasAlamedas que de Tamaulipas a Guadalajara, con una generosidad inagotable, nos alertan cada día de las desapariciones; o, el contador de muertes @menosdíasaquí del colectivo @rendición, que se empeña en nombrar a cada persona en esta guerra que nunca hemos podido entender, personas y no estadísticas; o las agrupaciones de familiares de desaparecidos que no descansan, que buscan incansablemente, que descubren fosas clandestinas, que no paran de exigir justicia, en medio de su llanto. Sí, todas esas formas de respuesta a la maquinaria de muerte existen, pero no alcanzan para oponer un no rotundo a la descomposición, la arbitrariedad, la guerra.





Si como han planteado los activistas, las personas que han decidido salir a las calles en estas noches insurrectas, en estas noches y días en que el habla colectiva es un comienzo para imaginar futuros, “la lucha sin fronteras es el único camino”, quizás como ha mostrado Ayotzinapa, es posible asumir que “la actividad criminal y su violencia en México ya no están contenidas hoy dentro de las fronteras nacionales”, como señala Patrick Dove  y por tal motivo, lo que nos acontece como efecto del sistema capitalista global, solo puede pelearse, colocarse en el mapa del “Mundo en Pie”. 
Cito nuevamente a Dove: “Desde luego que la corrupción policiaca y las atrocidades pueden ocurrir, y ocurren, en casi todas partes. Pero ninguna de esas atrocidades es “similar” a la de Ayotzinapa, porque el significado de Ayotzinapa es ya inseparable de los nombres y de los rostros de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala, así como de la historia de resistencia local encarnada en la Escuela Normal y sus prácticas. Por otro lado, sin embargo, a la vez que reconocemos la singularidad de Ayotzinapa, no podemos ignorar los hilos comunes que vinculan lo que pasó en y alrededor de Iguala con otros contextos, tanto en América Latina como en distintas partes del mundo. Ayotzinapa no es un problema sencilla y exclusivamente mexicano, ni es un hecho aislado”.
El silencio de la prensa convencional frente a la “Nuit Debout” y la explicación de sus luchas y mensajes -salvo raras excepciones-, es quizás el “cinturón de protección” que nos ha impedido ver y calibrar la importancia de articular la resistencia “mexicana” a la resistencia global frente al avance del capitalismo predador.
Este es un tiempo de aniversarios claves: hace cinco años que el #15M irrumpió-interrumpió la escena política española; #OccupyWallStreet  arriba también a su quinto aniversario y, #YoSoy132, llegó a su cuarto aniversario y muchas y muchos de sus integrantes, participan hoy en organizaciones de la sociedad, en medios libres, participan activamente en la vida común de este país.
Hace 4 años, en las Islas de la UNAM, el movimiento dijo de sí mismo, que era heredero de las luchas del 68, de los zapatistas, de Atenco, de Oaxaca en el 2006. Se declararon Cherán y Wirikuta. Revivir, ser historia. No olvidar.




Hoy, ese mismo ímpetu es el que nos debe invitar a sumar “ser historia” pasada y futura a un mundo que ha decidido ponerse en pie. #Justicia decimos

Read more...

Si no ardemos juntas ¿Quién iluminará está oscuridad? Saludo a #NuitDebout

8 de abril de 2016

Fotografías de @15MBcn_int
 #NuitDebout en todos lados
#TodasLasLuchasTodas
#15M
#OccupyWallStreet
#YoSoy132
#VemPraRua
#GeziPark


DORMÍAMOS,SOÑAMOS,CREAMOS

#NocheEnPie
Somos un colectivo muy atento a #NuitDebout desde el 32 de marzo. Muchas vivimos el despertar que supuso el 15M hace 5 años y seguimos a pie de calle con las luchas que nos unieron. Ahora, viendo lo que estáis construyendo en Francia, nos sentimos aún más fuertes. Porque sabemos que esta lucha vuestra nos va a aportar nuevas energías, experiencia y novedades que irán naciendo de lo que estáis construyendo, pensando y descubriendo en vuestras calles, plazas o barrios.
Simultáneamente queremos enviar el mensaje a todas las que están saliendo a las plazas tanto esta
semana en Francia, como durante mucho tiempo en Túnez, Egipto, Grecia, Turquía, Kurdistán,
EEUU, China, Perú, México, Brasil... en todo el mundo:
NO ESTAMOS SOLAS

Tenemos distintas procedencias, sabemos que no coincidimos en todas nuestras inquietudes e
ideologías, pero aun así estamos dispuestas a escucharnos, a consensuar, a obrar, a soñar, a crear y a
luchar juntas. Estamos dispuestas a informarnos y compartir para aumentar nuestra inteligencia
colectiva y potenciar el entendimiento, primero ente nosotras mismas, y después el de la situación
en la que nos encontramos. Sobre todo, lo común primero.
SOMOS LAS DE ABAJO. NOS CUIDAMOS. NOS APOYAMOS.

Nosotras no tenemos líderes. Somos horizontales, somos transversales, somos apartidistas, somos
feministas, somos ecologistas, somos antirracistas y sobre todo: somos globales.
DE NORTE A SUR, DE ESTE A OESTE, LA LUCHA SIGUE, CUESTE LO QUE CUESTE

Comisión de Universidad Popular
Necesitamos compartir y hablar.
Hablar para poder ir impulsando y desarrollando las luchas que nos permitan acabar con la
corrupción que se destapa día a día en nuestro Estado y a nivel mundial. Discutir sobre cómo acabar
con paraísos fiscales, con privilegios de la banca y con adinerados que nos someten utilizando los
Estados. Discutir sobre cómo acabar con los feroces ataques a nuestros derechos laborales que nos
precarizan y exprimen, enriqueciendo las cuentas bancarias de las empresas offshore de las élites,
de los de arriba, de los capitalistas.
Hoy por hoy es más necesario que nunca afinar nuestras herramientas para plantarle cara al
neoliberalismo delirante, un delirio que genera nuevos tratados de libre comercio como TTIP, CETA
o TiSA y pretende darle poder definitivo a las grandes transnacionales. Destruyen los derechos y
protecciones heredados de las luchas sociales, del sudor y de la sangre de nuestros abuelos, por la
dignidad de los trabajadores y contra la explotación de nuestras vidas.
Por eso necesitamos cooperación y apoyo mutuo que generen alternativas a la economía
especulativa, esa estafa y esa corrupción desmedida que acarrea el neoliberalismo.
Que sean los gobiernos quienes obedecen al pueblo y no al revés.
NO SOMOS MERCANCÍA EN MANOS DE POLÍTICOS Y BANQUEROS

Sabemos cómo nos tratan. Sobre todo a las que huyen de la guerra y del hambre. Sabemos que no
quieren personas sin su control. Ese control con el que nos someten es el que usan de excusa para
devolverles a la guerra y al hambre. Los confinan en campos de concentración y los expulsan. Los
condenan a ellos y nos condenan a todas. Que no olviden lo que nosotras sabemos:
NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL
Bienvenidxs

También sabemos que hay cosas que les superan. Están reproduciendo e intensificando un sistema
basado en la absurda creencia de que el mundo tiene recursos ilimitados. Día a día crece la
contaminación descontrolada por cielo, mar y tierra, al igual que el agotamiento de los recursos y el
avance del colapso climático, en pro del beneficio económico de unos pocos y del mantenimiento
del nivel de vida occidental. Miles de esclavos y presos climáticos repartidos por todo el mundo
permanecen invisibles al ojo publicitario. Todas somos responsables de cuidar y defender el planeta
que habitamos. Todas somos responsables de aprender y trasmitir tanto el respeto como el uso
común de los recursos naturales. Responsables somos también de entendernos y de empezar a
funcionar como parte del ecosistema global. Mientras el desarrollo de la creación de infraestructuras
del Capitalismo avance, continuaremos defendiendo el territorio. Queremos desde aquí lanzar un
guiño a todas las ZAD, como la de Notre Dame des Landes, que siguen construyendo lo común
pese a la criminalización y la represión de sus luchas.
QUEREMOS UN MUNDO DONDE QUEPAN MUCHOS MUNDOS

Muchas hemos estado y seguimos en varias luchas, muchas hemos caído por el camino. Nos han
perseguido, nos han pegado, nos han imputado con montajes policiales, nos han llevado a nuestro
límite. Siempre instrumentalizando el poder desde las instituciones públicas que la oligarquía
económica pone a su servicio y utiliza para sus intereses privados. No nos vamos a callar. Sabemos
que reciben grandes cantidades de crédito e incluso les condonan sus deudas. Sabemos que han
privatizado todo lo que genera beneficios y han hecho públicas las deudas privadas. Sabemos que
crean deuda ilegítima. Y quienes hacen la ley son estos gángsters, los que gobiernan y quienes los
financian, los verdaderos delincuentes.
NO NOS REPRESENTAN

Su hipocresía, cuando dicen defender los Derechos Humanos mientras sus actos reflejan lo
contrario, ha destruido incluso nuestro lenguaje. Palabras como libertad, igualdad y hermandad
quedan ensuciadas en sus bocas con sus mentiras. Son palabras que pertenecen y representan al
género humano, pero que sólo se logran practicándolas y construyendo con ellas. Bien sabemos que
es posible y que además es imprescindible: no para sobrevivir, sino para vivir todas con dignidad.
Todo tiene su límite, hasta las palabras. Es hora de que la rabia nos impulse a pensar y actuar con
lucidez crítica. Es hora de multiplicar la inteligencia colectiva. Es hora de recobrar la dignidad. Es
nuestra hora.
QUIEN SIEMBRA LA MISERIA RECOGE LA RABIA

Como veréis en vuestras redes, no en la prensa comercial, se está convocando en muchas plazas del
mundo para que el #40Mars (9 de abril) salgamos simultáneamente a encontrarnos. Lo que hagamos
en cada plaza ya depende de cada una y de cada uno. Por el momento, vamos a iluminar la noche.
Rêver, réfléchir et agir!

¡SI NO NOS DEJAN SOÑAR, NO LES DEJAREMOS DORMIR!
#NOCHEENPIE #NUITDEBOUT

Mapa convocatorias: https://framacarte.org/fr/map/nuitdebout_2186#5/45.629/13.184

Read more...

No es Nulo, yo lo anulo: La política del hartazgo ciudadano

9 de junio de 2015



Escribí este ensayo-análisis del movimiento anulista de 2009. En Junio de 2015 y dado que no está disponible en la web, me ha parecido pertinente re-circularlo porque da cuenta del movimiento social detrás o al frente del "voto nulo" como opción política.
Considero que puede resultar de interés en dos sentidos: qué se planteaban o nos planteamos los anulistas en el contexto político del 2009 y cuáles fueron las agendas que articularon el movimiento; y, en segundo término porque evidencia algunos antecedentes del activismo en red o, el activismo combinado (calle-red) que puede ser útil para leer las movilizaciones del 2012 (#YoSoy132) y las de Ayotzinapa.

La referencia bibliográfica es la siguiente:

--> No es nulo, yo lo anulo. La política del hartazgo ciudadano en Marco Antonio Cortés Guardado y David Gómez Álvarez (coords.) El voto en Jalisco: crisis, elecciones y alternancia 2009. IEPC Jalisco, U. de G. e ITESO, México 2010 Pp. 125-134  ISBN 987-607-8054-02-2  


No es nulo, yo lo anulo: La política del hartazgo ciudadano 


Los diversos desajustes del orden social tienen efectos sobre la función representativa de la democracia. No obstante, en lugar de enfocar la “crisis de representación”, me parece más fructífero poner de relieve la dimensión productiva de la política –la producción de sociedad. Vale aquí lo que Paul Klee dijo del arte: no reproduce lo visible, lo constituye. ¿No es ello la auto-determinación democrática?
Norbert Lechner


 “No soy gato de nadie” y “No voy tras ningún hueso”, fueron las frases insignias de “Fidel el candidato de la perrada”, un perro pit bull que convocó a numerosos simpatizantes y seguidores durante las elecciones intermedias de 2009 en Jalisco. Un campaña con pocos recursos económicos pero con mucha creatividad y sentido del humor; una campaña ideada por Carlos Delgado, un joven egresado de Ciencias Políticas y un pequeño grupo de exlíderes estudiantiles de la Universidad de Guadalajara, el perro Fidel, supo recoger, interpretar y expresar el hartazgo de muchos ciudadanos frente al escenario político local y nacional y, convertirse en uno de los símbolos más destacados de los movimientos anulistas en el estado, aunque su fama desbordó las fronteras locales y, a través de Facebook, su propio blog y la visibilidad mediática[2] que alcanzó, el “candidato de la perrada”, aglutinó una enorme diversidad de descontentos y se convirtió en el simpático vehículo de una profunda y severa crítica ciudadana a la partidocracia, al autismo de la clase política y especialmente, fue expresión del cansancio ciudadano frente a la ausencia de una cultura de la rendición de cuentas. Fidel CANdidato, fue una entre las múltiples y diversas estrategias ciudadanas que marcaron el escenario electoral del 2009.

El llamado “voto nulo” que logró en las urnas un nada despreciable 5.39% en los votos nacionales y un 5.2% en Jalisco[3], no tuvo un epicentro particular, ni una plataforma única. Si bien es cierto que a nivel nacional, algunas voces de analistas políticos y activistas de la capital del país[4], pesaron mucho para colocar en la agenda la posibilidad de convertir la anulación del voto en un instrumento de presión ciudadana, estos se vieron rápidamente rebasados por un fuerte activismo –principalmente juvenil-, que se apropió de maneras diversas de la idea y descartó rápidamente cualquier tipo de liderazgo intelectual o político a la “antigüita”, es decir, con un “centro” pensante claramente definido que dicta agenda y un movimiento amplio o no, que la acata, la sigue, la reproduce. En el “voto nulo”, varios factores operaron para hacer de su “esencia”, algo horizontal, desacralizador, participativo y ampliamente festivo, lúdico. Destaco las tres que me parecen más importantes.
             
En primer término es importante destacar que la anulación del voto convocó de manera prioritaria la participación de ciudadanas y ciudadanos menores de 35 años[5]. 
La composición generacional jugó un papel determinante en el modo y procesos de articulación de los movimientos por la anulación del voto, confiriéndole una característica importante: el retorno de los jóvenes al escenario de la política formal[6], expresado en su rechazo a esta política pero asumiendo, a diferencia de otros momentos de la historia reciente del país, una posición activa y crítica. Pero más allá del (necesario) análisis de la transformación de la cultura política de los jóvenes mexicanos, lo que quisiera enfatizar, es que la variable “juventud”, operó dos cuestiones fundamentales: una transformación en las reglas del juego y el descentramiento de los protagonismos. Ambos aspectos, a mi juicio, una ganancia para la democracia.

De igual manera, considero central la “escolaridad” de los anulistas. Una de las críticas principales de los detractores del “voto nulo”, los políticos principalmente, acudía de manera frecuente a la “teoría de la manipulación”, es decir a que esta opción política estaba marcada por el analfabetismo o error. Los datos indican que entre los anulistas el 51% tenía estudios universitarios o más y un 28% estudios a nivel de preparatoria (Encuesta de salida, Parametría, op. Cit.). Así, puede afirmarse que la opción por el voto nulo se asoció de manera clara y directa con el nivel de formación e información con la que estos electores contaban. No se trató nunca, me parece, de un puñado de analfabetos manipulables, sino de una franja ilustrada de jóvenes ciudadanos que decidieron optar por anular el instrumento que, en términos formales, habilita la condición ciudadana y al optar por ello, expresar de manera rotunda una crítica frontal contra un sistema político que no convence, que no representa. Anular el instrumento es la forma más sutil y al mismo tiempo más brutal, de expresar un rechazo al sistema político. No se trata de un “no” a un partido específico, a una plataforma, a una forma de gobierno, es una negativa a mantener el simulacro de una democracia donde solo los partidos ganan.
Y, el tercer elemento, fundamental, que se articula de maneras claras, precisas, contundentes con los otros dos asuntos ya esbozados, es lo que quisiera llamar aquí, “ciudadanía virtual”, no en un sentido peyorativo, sino por el contrario, tratando de traer a primer plano la irrupción de la Internet y las nuevas tecnologías a la conformación y al ejercicio de la política. El “voto nulo”, no puede entenderse al margen de estos dispositivos, principalmente: correo electrónico, Facebook, Twitter, Blogs, dispositivos todos que han trastocado el rostro de la política.  
       
Dijo Lechner que “para gobernar diferente habrá que prestar atención a los cambios culturales” (2002; 118) y, en el caso de los movimientos anulistas, esto cobra particular relevancia. El ciberespacio se convirtió en el foco principal de un movimiento que fue creciendo y expandiéndose en un complicado e intenso proceso de redes o mejor de rizomas (Deleuze y Guattari, 1994). Intento explicarme. Planteado de manera simple y esquemática, la figura del “rizoma”, alude a un conjunto de líneas de fuga, a un mapa en permanente elaboración capaz de conectar de manera simultánea múltiples puntos, con un principio de desterritorialización (no hay un territorio único donde fijar el sentido, porque el sentido se construye a través de los distintos nodos en conexión) que configura un mapa “abierto, desmontable, reversible, susceptible de recibir constantes modificaciones” (Ibid; 22). El llamado “voto nulo”, articuló a la manera de un rizoma a un ejército de cibernautas que encontraron en la “anulación del instrumento”, una manera no sólo de expresar su crítica, sino de manera mucho más importante, un mecanismo de conexión y vinculación con un “nosotros ciudadano” cansado de un sistema inamovible y distante. La Red, posibilitó la articulación entre los diferentes, hermanados por el cansancio, el desencanto y el hartazgo frente a la instrumentalización de la política en función de intereses partidistas.
           
“En muchas casos, la vida cotidiana de las personas está atravesada por emociones y sentimientos a los cuales no sabe poner nombre. Y sin nombre, no hay manera de reflexionar y de conversar y de compartir los dolores y las penas. No hay maneras de generar confianza entre las personas y por ende, no habría base subjetiva sobre la cual construir cohesión social” (Lechner; 2002; 119). Y, justamente, lo que logró el “voto nulo”, fue poner un nombre, bautizar, articular, conferir un espacio para esos sentimientos dispersos, para ese malestar expandido frente al escenario político mexicano.  Y todo ello, no hubiera sido posible, sin las herramientas y los dispositivos de la Red. 

Blogueros, feisbukeros y twiteros, lograron construir y conformar un espacio público paralelo  –si bien reducido, por sus propias características-, en el que “Patricia”, “María”, “Fernando”, “Jesús”, “Carlos”, “Alberto”, “Jaime” y otros muchos, pasaron de la condición de receptores a la de emisores activos, analistas políticos, reporteros, editorialistas, en síntesis protagonistas, transformando y dando sentido en cada “post”[7], a lo que se conocería como el Voto Nulo.
            
Sin embargo, es importante decir que la fortaleza de este movimiento múltiple fue simultáneamente su límite: el acceso a Internet supone ciertas condiciones y un inmenso número de ciudadanas y ciudadanos mexicanos carecen no solo de estos instrumentos, sino de los satisfactores más elementales. Según la Encuesta de Salida de Parametría, ya citada, 43% de los anulistas, dijo percibir más de 7 salarios mínimos[8], lo que implica una importante conformación del movimiento y un dato clave. Pese a los esfuerzos del grupo “Anulo mi voto, Jalisco”, por revertir esta situación, con visitas fuera de la zona metropolitana, talleres, conferencias e interacción con diversos grupos y organismos sociales (Un Salto por la Vida, entre otros muchos), es importante señalar que la fuerza del “voto nulo”, estuvo articulada a Internet y su lógica “rizomática”, que logró es cierto, un importante impacto (prácticamente sin recursos) pero que encontró su propio límite en los dispositivos digitales.
             
En síntesis, tanto en Jalisco, como en el resto del país, el movimiento anulista, tuvo varias características importantes:

a) conformación y preponderancia de la participación juvenil
b) alta escolaridad y formación de sus promotores y seguidores
c) capacidad de acceso tecnológico y dominio de la lógica de las redes sociales y demás dispositivos de la Internet
d) formación político-cultural arriba de la media, derivada tanto de la escolaridad, de la posición socioeconómica, como especialmente, y esto es clave, del acceso a la “cultura-mundo”[9].

A lo largo de los intensos, ajetreados, convulsos, tensos pero  divertidos meses previos a las elecciones del 5 de Julio de 2009, asistí a lecciones intensivas de empoderamiento ciudadano; aprendí lógicas y lenguajes cibernéticos; discutí con jóvenes, estudiantes, periodistas, analistas, politólogos, líderes y académicos; entendí de manera vivencial, lo que Lechner llamó la “subjetivación de la política” y pude constatar en el análisis de los medios de comunicación convencionales y de los actores políticos, la distancia, la brecha, el desafío que “un” movimiento como el voto nulo, significaba: la política se había desplazado, a la manera de las placas tectónicas y los movimientos sísmicos, a lo que Ranciére llama “los bordes de lo político” (2007), el “voto nulo” sacudía las cortezas de un espacio político que durante demasiado tiempo ha ignorado al interlocutor ciudadano, las transformaciones culturales, la autodeterminación democrática y no ha logrado calibrar el tamaño del enojo y el cansancio ciudadano.

A través de un intenso proceso de decantación de diferencias, disensos y desacuerdos, pero con el principio básico de insatisfacción e inconformidad frente a los modos de hacer política de los partidos y del gobierno, el movimiento anulista, se articuló en Jalisco primero y luego a nivel nacional, alrededor de tres exigencias básicas: Reducción del financiamiento a partidos políticos y rendición de cuentas; democracia directa y participativa con revocación de mandato, plebiscito, referéndum, iniciativa popular; y, candidaturas ciudadanas. Esta “pequeña” agenda ciudadana, se conformó a su vez en torno a tres grandes principios: 
 
1.    DEMOCRACIA DIRECTA
Plebiscito, Referéndum, Iniciativa Popular y Revocación del Mandato…
Consultas ciudadanas: regulación y alcances.
Figuras de Participación Ciudadana (consejos ciudadanos, asociaciones vecinales, comités ciudadanos, etc.): normatividad, alcances y límites.
Presupuestos participativos.

2.    DEMOCRACIA REPRESENTATIVA
Candidaturas ciudadanas
IFE: integración, facultades, funcionamiento y financiamiento.
Regulación de partidos políticos: democratización, financiamiento y rendición de cuentas.
Campañas y precampañas (regulación, fiscalización, financiamiento...)
Regulación del Voto Nulo.
Segundas vueltas.

3.    RENDICIÓN DE CUENTAS, TRANSPARENCIA Y DERECHO A LA INFORMACIÓN.
Tipos y situación actual de la Rendición de cuentas  en México.
Contraloría social: fortalecimiento del control social sobre los poderes públicos.
Transparencia y derecho a la información: normatividad, sanciones y órganos garantes.
Sueldos y prerrogativas de los servidores públicos.
Fuero político y delitos derivados del ejercicio del poder: regulación y sanción.
Servicio Civil de Carrera.
            
Tres áreas o aspectos que han venido alimentando la identidad, la conformación y la continuidad del “voto nulo”, como se describe en la última parte de este ensayo.

Política viral: la subjetivación de la política

La mañana del 29 de mayo de 2009, la propaganda electoral con los candidatos de los diferentes partidos para las Alcaldías o Presidencias Municipales en la Zona Metropolitana de Guadalajara, amaneció intervenida: una enorme nariz roja de payaso había sido colocada en las fotografías “fotochopeadas” y electoreras –como dicen los jóvenes-, de los contendientes, en distintos puntos de la ciudad. El “Colectivo Panza de Payaso”, conformado por una decena de jóvenes, en un acto de intervención urbana, trastocó el signo de la publicidad electoral, dejando en claro, cuál era la opinión que los políticos candidatos merecían a los ciudadanos agrupados alrededor del voto nulo[10]. 



La toma simbólica de la ciudad fue creciendo y en pocos días, a la nariz de payaso colocada en los carteles de propaganda política, se sumaron diversas estrategias: esténciles con las frases “Anúlalos”, “Anula tu voto”, “Anula así”[11]; y, poco después, el mismo Colectivo, implementó el “grafiti de luz”, proyectando tanto en edificios históricos, la fuente Minerva y diversos anuncios en la ciudad, en una complicada y sofisticada performance nocturna que llamó la atención de los medios de comunicación y que sería adoptada –con asesoría jalisciense-, por los anulistas del Distrito Federal y de Monterrey[12]. 





En la búsqueda de una interlocución con la ciudadanía y tratando de trascender el espacio virtual, el movimiento anulista en Jalisco, ya compacto y con contornos más precisos para fines de mayo, tanto en sus demandas como en su conformación, decidió organizar otra performance ciudadana: el llamado “Árbol de los agravios”. La performance, tuvo lugar el domingo 14 de junio de 2009, se invitó a la ciudadanía al Parque de la Revolución (mejor conocido como el Parque Rojo, por los jóvenes de esta ciudad), se trataba de escribir y colgar de los árboles del parque, la lista de agravios ciudadanos. Muchos llegaron aquel domingo a colgar de los árboles su mensaje de agravio y desencanto: “No más violencia y corrupción”, “Quiero recuperar la vida pública y ejercer la política”, “Políticos: no sólo tenemos votos, también tenemos voz. Escúchenos”, “3/4 partes del país en la miseria y los funcionarios con salarios altísimos”, “Quiero un país donde todos tomemos decisiones, dialoguemos con otros y respetemos la libertad y la tierra”[13]. 

Y así al “árbol de los agravios”, los esténciles, el grafiti de luz, el uso intensivo de las redes sociales, se fueron sumando actos de intervención urbana, talleres, boletines, flayers, carteles, calcomanías y de manera destacada, la “vitamina ciudadana”, una cajita que asemejaba una medicina con todas las de la ley que contenía “medicina” para “curar el hartazgo” y fortalecer “el músculo ciudadano”. La imaginación político-cultural no encontró límites. A todas estas estrategias se sumó una activa participación en medios de comunicación: radio, prensa y en algunos casos, televisión.
             
Pero como ya señalé, fue en Internet, donde el movimiento alcanzó su mayor potencia y convocatoria y donde se perfiló un espacio público que convocó una importante y nutrida participación, debates, críticas, planteamientos serios, bromas constantes y de manera especial, el sentimiento de una comunidad de pertenencia. Y en torno a este asunto es que considero que el “voto nulo” constituyó no solo un novedoso movimiento político local y nacional, sino además un espacio para repensar lo político, sus lenguajes y sus formas. Cuando la política se ha convertido, para muchos ciudadanos, en sinónimo de cinismo y abuso de poder, el “tache a todos”, el “para políticos nulos, votos nulos”, el “mi voto no es nulo, yo lo anulo”, configuró a la manera de Raymond Williams, una “formación emergente”, una fuerte “estructura del sentir” (2000; 157).
            
En Marxismo y literatura, Williams, uno de los padres de los estudios culturales de la escuela de Birmingham[14], elaboró la noción de “estructuras del sentir”, como una hipótesis cultural que, distanciándose de los conceptos más formales de “concepción del mundo” o “ideología”, posibilita entender y analizar la experiencia social en el presente, donde en virtud a la subjetividad desplegada se opera una “perturbación” o una modificación a las formas sociales manifiestas, dominantes o preestablecidas, posible por dos cuestiones fundamentales: la articulación de presencia donde los significados son vividos y sentidos activamente y, porque un colectivo, así sea difuso, en virtud a la experiencia compartida, vuelve perceptibles y luego visibles relaciones y significados que “no estaban presentes”, así parafraseando a Williams, puede decirse que la ilegitimidad percibida del sistema político mexicano, deja de ser “sentida” como un problema de actores específicos o como fatalidad, para ser pensada y “sentida” como un agotamiento de ese sistema y la poca importancia que al interior de esas formas sistémicas, tiene la figura del ciudadano[15]. La “falla” entonces no es atribuible a actores concretos, sino a un sistema que favorece las condiciones para que esos actores operen. Y es justamente este elemento el que no logró entenderse o analizarse en los días previos y posteriores al 5 de julio, ya que se argumentó como “una de las tantas perversidades” atribuidas al voto nulo, que este terminaría favoreciendo el voto duro tanto del PAN como del PRI[16], lo que en términos fácticos puede ser cierto, pero que estaba muy lejos de las consideraciones de los anulistas, empeñados y enfrascados en plantear una crítica otra al sistema democrático mexicano y al desmesurado poder de los partidos políticos:

“Por un lado, todos los partidos aseguran que el voto nulo favorece a sus rivales: el PAN, que al PRD y al PRI; el PRI, que a los otros dos; el PRD, lo mismo y, los emergentes, que a los tres grandes. En suma, que el voto nulo favorece a todos y a ninguno…Ante la amenaza que el voto de protesta podría representar a sus intereses y privilegios, los partidos unen su voz en coro, cierran filas, emprenden una campaña negativa contra esta expresión cívica. ¿Cómo osamos protestar siquiera contra ellos? ¿Cómo poner en entredicho sus privilegios, salarios y financiamiento? ¿A razón de qué se nos ocurre pedirles cuentas? Somos tratados como sus empleados o, en el mejor de los casos, sus súbditos, no como sus representados, no como sus mandantes. Tenemos que callar y obedecer y, además, votar por ellos”[17].

Me parece que Crespo logra expresar con bastante agudeza lo que se discutía y se percibía en las redes diversas y heterogéneas que fueron articulándose a la opción por el voto nulo que en términos político-culturales se organizaba en torno al reconocimiento y no a la representación. Reconocimiento de la voluntad ciudadana y de su crítica al sistema político.
 
El voto nulo, convocó un numeroso sector de ciudadanos que insatisfechos con el sistema y las mediaciones para la participación en la esfera pública, optó por auto-organizar este descontento en una formación emergente: “participación política que no implica la pertenencia a un grupo, acciones que convocan a militantes y no militantes, a activistas permanentes y a ciudadanos que actúan espontáneamente en momentos coyunturales y se repliegan después. A esta organización, diferente al esquema clásico de los partidos políticos, los sindicatos o las asociaciones gremiales, se le conoce como política viral, porque emula las formas de propagación del virus” (Arditi, 2009; 13)[18]. Así, la fortaleza (y límites) del voto nulo, deben entenderse –a mi juicio-, a la luz de estos postulados: formaciones emergentes que surgen como expresiones y evidencias de un cambio en la subjetivación de la política; articulación de presencia que conlleva formas alternas a las existentes; sentimiento de pertenencia a una fuerza, a una causa, más que a una “organización”[19]; y de manera clara, a la posibilidad de dar espacio al “trabajo de la imaginación”, según la propuesta de Appadurai (2000), donde la imaginación (en su dimensión productiva y política), opera como “un escenario para la acción”. No es posible entender ni calibrar el impacto del voto nulo, sin poner en consideración que más allá de las (necesarias) diferencias, las “conversaciones colectivas” posibilitadas por el nuevo paisaje mediático y tecnológico, hicieron posible  la producción de otras condiciones colectivas de lectura, crítica y también de placer[20].
Complementaria a la propuesta de “estructuras de sentimiento” de Williams, Appadurai propone la noción de “comunidad de sentimiento”, a la que define como “un grupo que empieza a sentir e imaginar cosas en forma conjunta, como grupo” (2000; 23). El capitalismo electrónico tiene fisuras, no sólo produce patrones de consumo y nivelación de significados, sino que comporta la posibilidad (siempre infinita y no cerrada, para bien y para mal) de que sujetos diversos puedan comenzar a pensarse a sí mismos de maneras diferentes.
Varios días antes de las elecciones, por las redes de facebook, circuló un listado de “frases” alusivas al voto nulo, que sintetizan, me parece, lo que he tratado de argumentar: Uno, publicitario: “a qué no puedes anular sólo uno”; uno, porno-refranero: “a coger y a anular que el mundo se va a acabar”; uno musical: “a mover el nulo”; y el que apareció justamente la mañana del 5 de julio: uno, de ciencia ficción (que apelaba a la cultura cinematográfica de los más jóvenes): “Buenos días Wolverine, ¿mutamos nulo?”[21]. La lista era interminable, puso a prueba referencias culturales, memorias históricas y mediáticas, creatividad, pero lo más importante fue que concitó la participación colectiva (y anónima) de muchas y de muchos ciudadanos, jóvenes principalmente pero también “menos” jóvenes, que encontraron un territorio para la imaginación política y un espacio importante para la participación.
De la protesta a la propuesta o el voto nulo goza de cabal salud

 “Estamos aquí al amparo del artículo 39 constitucional que dice: La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”. Esta fue el mensaje que acompañó a los anulistas re-constituidos en la Asamblea Nacional Ciudadana (ANCA), en su aparición pública el 1 de septiembre, cuando frente al edificio de San Lázaro, es decir, frente al Congreso de la Unión en la Ciudad de México, “acompañaron” la toma de protesta de la nueva Legislatura (LXI), que no se dignó recibir a estos ciudadanos. El objetivo declarado de los anulistas fue la de “ofrecer un curso de inducción a los nuevos empleados” de los ciudadanos mexicanos; se trataba fundamentalmente de mostrar que el voto nulo había logrado –viento y pronósticos en contra-, trascender la coyuntura electoral y transitar de un movimiento coyuntural a la configuración de un territorio para la acción política ciudadana.
            
El movimiento anulista en Jalisco, mantuvo a lo largo del proceso electoral un alto perfil, varios de sus miembros o, mejor, simpatizantes, tuvieron una destacada y protagónica actuación nacional. Justamente el día 30 de junio, se celebró la primera reunión nacional de los anulistas en la Ciudad de México; ahí, con la presencia de 42 organizaciones ciudadanas de todo el país, se acordaron los tres temas aglutinadores del movimiento (ya descritos); esta reunión posibilitó impulsar y sobre todo “acuerpar” la heterogeneidad del movimiento y arribar al día 5 de julio con una mínima agenda compartida. Por mandato de la Asamblea Nacional, se decidió llevar a cabo una segunda reunión con el fin de evaluar los resultados del movimiento pero principalmente con el objetivo explícito de transformar la “protesta” del voto nulo, en una “´propuesta” ciudadana”. Así el día 18 de julio, tuvo lugar la Segunda Asamblea Nacional, realizada en la ciudad de Guadalajara, en la que algunos de los acuerdos básicos (y difíciles, dada la heterogeneidad de los participantes) fueron: 

a) trascender el momento coyuntural de las elecciones
b) poner a discusión la agenda y los puntos básicos votados por la primera Asamblea
c) generar y acordar la identidad del movimiento en la fase posterior a las elecciones
d)   adoptar una dinámica en red que privilegie la horizontalidad por encima de estructuras organizativas rígidas

Más adelante, el 15 de Agosto de 2009 en la ciudad de Tlaxcala, se llevó a cabo la tercera Asamblea Nacional, en la que se aprobó el documento articulatorio del movimiento y se planearon una serie de acciones para garantizar la continuidad. Está en marcha la preparación de la Cuarta Asamblea Nacional (a celebrarse en Monterrey), y a través de la Red, los ciudadanos y ciudadanas, jóvenes y menos jóvenes, que encontraron en el voto nulo un espacio para la construcción de consensos en el respeto a la diferencia y la pluralidad, han mantenido y potenciado esa “estructura del sentir”, en acciones concretas derivadas del convencimiento de que anular el voto, era el comienzo y no el resultado, en la búsqueda de un nuevo pacto nacional que coloque al centro al ciudadano.  

Por razones de espacio, muchos elementos importantes para calibrar lo que representó el voto nulo y su mutación a un movimiento ciudadano con una agenda clara y precisa, quedan por el momento fuera de los alcances de este ensayo; lo más importante, a mi juicio, estriba en la propuesta de un marco de intelección capaz de restituir la complejidad del tejido político/simbólico anudado por aquellos que optaron por la anulación del voto y el devenir movimiento ciudadano en el país real (no el país oficial o mediático). Ni en Jalisco, ni en el país, los anulistas fueron nunca “ni aquellos estúpidos que invitan a no sufragar”, imaginados por el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda; ni, “la mafia que le robó la presidencia”, imaginada por López Obrador. El imaginario democrático que fue simultáneamente constituyente de y constituido por el movimiento anulista, se construye de las experiencias, de las prácticas de los ciudadanos en el espacio público, un espacio público donde los individuos adquieren –diría Lechner-, la fuerza del colectivo. El horizonte de futuro que se plantea la ANCA, tiene, y con esto concluyo, tres cuestiones a su favor: experiencia acumulada, dominio y acceso a las nuevas tecnologías y sus nuevos lenguajes políticos y, una enorme voluntad de cambio y compromiso ciudadano.


Referencias bibliográficas
APPADURAI, Arjun (2000): La modernidad desbordada. Dimensiones culturales de la globalización. Buenos Aires: Trilce/FCE.
ARDITI, Benjamin (2009): “La política viral es articularse con personas desconocidas y realizar una acción alternativa”. (Entrevista a Benjamin Arditi, por Raúl ACOSTA). Revista Magis No. 412,  Octubre/noviembre 2009. ITESO, Guadalajara.
DELEUZE, GILLES y Félix GUATARRI (1994): Rizoma, introducción. México: Ediciones Coyoacán.
LECHNER, Norbert (2002): Las sombras del mañana. La dimensión subjetiva de la política. Santiago: LOM.
MARTIN BARBERO, Jesús (2009): “Diversidad cultural y convergencia digital”, en Revista Alambre (director Anibal Ford), No. 2: http://www.revistaalambre.com/Articulos/ArticuloMuestra.asp?Id=36
ORTIZ, Renato (1997): Mundialización y cultura. Editorial Alianza, Buenos Aires, 1997
RANCIERE, Jacques (2007): En los bordes de lo político. Buenos Aires, Ediciones La Cebra
REGUILLO, Rossana (2007): Legitimidad(es) Divergentes. En Jóvenes Mexicanos: membresía, formalidad, legitimidad, legalidad. Encuesta Nacional de Juventud 2005. Tomo I. IMJ / SEP, México, 2007. pp. 75-133.
-----(2005): Leviatán desafiado. Los jóvenes frente al Estado mexicano, en Alberto AZIS NASSIF y Jorge ALONSO SÁNCHEZ (coords) El Estado mexicano: herencias y cambios. Sociedad civil y diversidad. T. III. CIESAS/Porrúa, México. pp. 197-228.
-----(2002): Jóvenes y esfera pública, en José Antonio Pérez Islas (Cord) Jóvenes Mexicanos del Siglo XXI. Encuesta Nacional de Juventud 2000. Centro de Investigación y Estudios sobre Juventud, Instituto Mexicano de la Juventud/SEP, México, 2002. pp. 254- 313







[2] Ver entre otras ligas: candidatofidel.blogspot.com; y http://www.youtube.com/watch?v=Qw4aYN9_a_c
[3] Para un análisis detallado del comportamiento del voto nulo en términos electorales, ver Jorge Alonso “El movimiento anulista en 2009 y la abstención” (mimeo). Según documenta el análisis de Alonso, en las elecciones federales en Jalisco de 2009 el mayor porcentaje de votos nulos se situó en Zapopan con 7.4%, seguido de Guadalajara con 6.4%.  Fue donde se concentró el voto nulo de la zona metropolitana. Además, añade que en 2009 hubo un incremento de 119% con relación a la elección anterior (2006, con 64 611 votos nulos frente a los 141 654 de 2009), y casi se duplicó el monto de votos nulos de 1991 (que alcanzó la cifra de 71 660).
[4] Me refiero a José Antonio Crespo, Sergio Aguayo y Denise Dresser, principalmente.
[5] 46% de los anulistas tienen menos de 35 años; 19% tenían entre 36 y 45 años; 17% de 46 a 55 años; 18%, 56 o más años. Según los datos de la Encuesta de Salida, contratada por los propios anulistas a la Empresa Parametría. Disponible en http://www.parametria.com.mx/carta-parametrica.phtml?id=4156
[6] Como estudiosa de las culturas juveniles y miembro del Comité técnico de las Encuestas Nacionales de Juventud (2000 y 2005), puedo decir que no había presenciado una activación política de los jóvenes mexicanos, desde 1994, cuando el movimiento zapatista irrumpió en la escena nacional. Para un análisis cuantitativo ver Reguillo, 2000; para un análisis cualitativo de estos elementos, ver Reguillo (2005)
[7] El término “post”, de uso generalizado en el idiolecto de la red, alude, propongo aquí, a las notas auto adheribles (post it), que se utilizan para escribir notas y pegarlas después a cualquier tipo de superficie. Los “post” pueden ser pensamientos, sentimientos, sensaciones, análisis, referencias o ligas a otros sitios. La Red, es un interminable envío de “post”.
[8] 37% de los encuestados dijo percibir de uno a 7 salarios mínimos y un 20% no contestó a la pregunta. Aunque el porcentaje de los que perciben menores ingresos no es desestimable, el dato de la escolaridad aunado a una percepción superior a 7 salarios mínimos, indica que la composición general de los anulistas se centra en una clase media ilustrada con ingresos adecuados.
[9] Por “cultura-mundo”, entenderemos de manera sintética, siguiendo a Ortiz (1997),  Martín Barbero (2009), Reguillo (2005), un eco-sistema comunicativo desterritorializado que se caracteriza por la compleja articulación de información en diferentes lenguajes y soportes.
[10] La acción quedó documentada en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=otyHfMaxRJc. Para una visión de conjunto de la intervención, ver la nota de Público Milenio: http://www.milenio.com/node/222985
[11] Haciendo honor a la adrenalina de los viejos grafiteros, el Colectivo, dejó su marca anulista nada menos que los Arcos del Milenio, la polémica e inconclusa escultura urbana de Sebastián, entre otros difíciles espacios de la ciudad.
[12] Esta acción puede verse también en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=qomtGHrQdWQ
[13] Ver la crónica de Natalia Barragán en http://www.milenio.com/node/231586
[14] Una de cuyas características y fortalezas, fue la de mantener en tensión analítica las dimensiones del poder y la política, con la cultura.
[15] Para ejemplificar de manera más nítida lo que intento argumentar, acudo a una larga cita de Williams: “la primera ideología victoriana, por ejemplo, consideró el abandono de los niños causado por la pobreza, las deudas o la ilegitimidad como un fallo o una desviación social; la estructura del sentir contemporánea […], consideró el abandono de los niños y el aislamiento como una condición general, y la pobreza, las deudas y la ilegitimidad como sus instancias conexas” (Williams, 2002; 157). Es decir, un problema deja de ser percibido y sentido como un asunto atribuible a fallos humanos y empieza a ser percibido y sentido, como una “consecuencia” de condiciones sistémicas.
[16] Según la Encuesta de Parametría, la “identidad” partidista de los anulistas se compuso de la siguiente manera: 12% PAN; 7% PRD; Otros partidos, 6%; PRI, 4%, y en un dato clave: Ningún partido: 66%. Hay aquí una fuerte llamada de atención a los Institutos Políticos, que están generando un desencanto entre sus propios simpatizantes. Sugiero al lector interesado la lectura del artículo de “Abstención y voto nulo”, de José Antonio Crespo. 13/07/09. Disponible en http://anulomivoto.blogspot.com/

[17] Ver José Antonio Crespo “El voto nulo, un peligro para México”. Excelsior, 10 de Junio de 2010. Disponible en http://www.exonline.com.mx/diario/columna/626449
[18] Ver la entrevista realizada a Benjamin Arditi por Raúl Acosta en “Revista Magis No. 412,  Octubre/noviembre 2009.
[19] En la Encuesta Nacional de Juventud (2000), planté al realizar el análisis del capítulo referente a la cultura política que los jóvenes se mostraban más interesados en participar en “causas” por encima de su interés en las organizaciones. Me parece que el movimiento nulo, ratifica de muchos modos, los hallazgos que por la vía cuantitativa obtuvimos en 2000: la intensa e importante participación de los jóvenes en este movimiento se vincula justamente a que éste se configuró como un espacio “desregularizado”, que dio lugar al “trabajo de la imaginación”, pincelando nuevos paisajes posibles.
[20] El deseo y el placer son categorías que cierto tipo de politología tiende a ignorar o a considerar como elementos residuales en sus análisis.
[21] El listado de frases alusivas ascendió según mis conteos a 152, algunas verdaderamente ingeniosas, otras menos. Selecciono aquí cuatro de ellas,  para ilustrar la “hipertextualidad” (el reenvío cultural) que sirvió de plataforma al movimiento anulista: una frase alude al conocido comercial de papitas; la que alude a la popular canción de Illya Kuryaky and the Valderramas “a mover el culo”; la que se desprende del refranero popular con fines diversos “a coger y a bailar, a coger y a beber, que el mundo se va a acabar y,  la última, a la caricatura y exitosa película de la saga “X men” y su protagonista mutante Wolverine.

Read more...

Lorem Ipsum

  © Blogger templates Newspaper II by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP